Alarmas y notificaciones
Cuando una medición sale de rango, la plataforma abre una alarma, avisa a quien corresponde y deja registro de quién la atendió y cuándo.
Cuando una medición sale de rango, la plataforma abre una alarma, avisa a quien corresponde y deja registro de quién la atendió y cuándo.
Cada tipo de equipo tiene sus reglas de alarma: un límite superior e inferior, una demora para no alertar por una apertura breve de puerta, o una condición que debe repetirse antes de disparar. Las reglas pueden variar por horario o por equipo, y los umbrales pueden tomarse de los datos de cada sitio.
El sensor también participa: si una medición cruza su umbral, el registrador no espera al próximo envío programado y transmite enseguida, para que la alarma llegue a tiempo.
Las alarmas se clasifican por severidad, de advertencia a crítica, y una alarma que empeora sube de nivel sin duplicarse. Cada una tiene un estado (activa o resuelta, reconocida o no), un responsable asignado y un hilo de comentarios. Todo queda registrado: qué pasó, cuándo, quién la reconoció y qué se hizo.
Las notificaciones llegan por correo electrónico y dentro de la plataforma. Si nadie reconoce una alarma, se escala a una segunda lista de destinatarios después de la demora que se defina. Una alarma de un equipo puede verse también en el sitio que lo contiene, para que el responsable del sitio la vea sin buscarla.
Cada alarma conserva su historia: inicio, fin, reconocimiento y comentarios.
El período fuera de rango queda en los datos y en los reportes.
Asignación de cada alarma a una persona, con su respuesta registrada.
Un especialista responde con la solución, el instrumento y el servicio que corresponden.
Instrumentos para cotizar
Todavía no hay instrumentos. Se puede escribir igual: un especialista responde.